Alquilar ¿una buena idea?
- iquerio
- 18 dic 2021
- 2 min de lectura
Contra la opinión más generalizada, hay quienes creen que la mejor solución para resolver su situación de vivienda es alquilar. No me refiero a algo que se tolera como situación transitoria, sino a un mecanismo elegido. En nuestro país –sostienen- los alquileres son relativamente baratos, y por tanto, las cuotas siempre son accesibles y no es necesario hacer grandes desembolsos como cuando se construye por ejemplo. Es como un método de financiamiento a largo plazo.
Pero esta postura plantea muchos interrogantes, que intentaremos poner sobre la mesa. Al menos, es una postura de pocos. Recientemente lo he podido comprobar en una encuesta que he hecho a más de cien personas, donde sólo dos optaban por alquilar intermitentemente. Y, de las dos, una sola demostraba un análisis previo al escogerlo como sistema.
Lo primero que me gustaría preguntar a nuestro amigo mencionado arriba es si ha hecho el cálculo del dinero que lleva desembolsado en sus alquileres y el proyectado para los años de alquiler que vendrán. Primera apreciación: el total desembolsado en la compra de una casa o en su construcción parece a primera vista menor que el total que da la suma de las cuotas mensuales pagadas por años.
En el otro extremo están aquellos que consideran que alquilar es “tirar” la plata, ya que uno está invirtiendo dinero en algo que no es suyo. De esta posición se desprenden varios factores dignos de mención.
Uno de ellos son las reparaciones que surgen en una casa, ya sea porque simplemente algo se ha roto, por mantenimiento, o para que al devolverla, presente las mismas condiciones que tenía cuando tomamos posesión de ella, aunque más no sea de pintura. Ese dinero invertido no retornará a mí en forma de otro beneficio.
Otro aspecto a mencionar es el hecho de que podría estar invirtiendo ese dinero en algo que redunde en un provecho cierto para mí o mi familia. Desde invertir esa plata en algo que me genere una renta, a cambiar el destino de esas cuotas por un crédito hipotecario con el que construir una vivienda que va a ser mía. Lógicamente, en algún lugar deberé vivir en el mientras. Pero si puedo encontrar una solución temporal intermedia, se trata de esperar como mucho doce meses, y luego…: tengo un techo mío, y… ¡Adiós cuotas de alquiler para siempre! Además de que me he capitalizado, tengo un bien patrimonial y algo que heredar a mis hijos.
Podríamos seguir con varias puntas, como las constantes mudanzas… Pero por último, veámoslo ahora en positivo. Quiero decir, pensemos en las alternativas disponibles para resolver el lugar para vivir: salvo que reciba una herencia, las opciones son comprar o construir. Si pensamos no tanto en el qué sino en el cómo, o sea, en la manera en que mi bienestar personal y/o familiar mejoraría si pudiera elegir cómo sea el hogar que deseo, difícilmente pueda encontrar un hogar “a medida” en el mercado de compra o alquiler; y sí diseñándolo según mis gustos y necesidades.




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